Estuvo recientemente en España Ken Arrow, insigne ganador del premio Nobel de Economía del año 1972 y dotado aún de una mente preclara a pesar de sus más de 90 años. Junto con otros gigantes norteamericanos de la economía como Samuelson, Tobin, Solow o Phelps, Arrow ha deslumbrado durante décadas por su capacidad de hacer aportaciones teóricas fundamentales a prácticamente todos los campos de la economía. Pero esta generación de economistas se caracteriza también por haber quedado para siempre marcados (cuando niños) por la experiencia de la Gran Depresión económica de los años 30 y, asociado a dicha experiencia, un compromiso personal a contribuir con sus ideas y aportaciones a la mejora del funcionamiento de la sociedad así como un estilo personal modesto y asequible, como transmite Arrow en su entrevista con El País.

Especialmente interesante en dicha entrevista su apunte a la necesidad de desarrollar más la economía del conocimiento, su producción y transmisión como base de la innovación tecnológica. Lectura recomendada.

Entrevista a Kennet J. Arrow en El País